Como habíamos contado en la nota sobre el 1er Festival Internacional de la Cerveza Artesanal celebrado en la ciudad de Santa Fe, una de las actividades fue visitar la fábrica de cerveza de la ciudad.Gracias a la excelente organización, todas las personas del evento podíamos inscribirnos en un stand especial de la Secretaría de Turismo de Santa Fe y optar hacer un mini city tour previo a la visita más esperada. Fue así que el domingo por la tarde nos presentamos en la plaza principal, para desde allí partir en un ómnibus a recorrer parte de la ciudad. Muy interesante todo, ya que íbamos acompañado de una guía turística.
A medida que nos acercabamos a la fábrica, ya se empezaba a sentir el rico olor al mosto hirviendo.
Al llegar nos hicieron pasar al edificio principal, en donde fuimos recibidos en un pub propio de la empresa. Un lugar muy ameno donde nos sirvieron un liso de cerveza Santa Fe e invitaron a una proyección que hablaba sobre la historia de la empresa, y como fue creciendo a lo largo del tiempo. La cerveza y la filmación fueron un comienzo espectacular.Luego de la filmación, la guía contó que allí elaboran las cervezas nacionales Santa Fe, Schneider y Córdoba Dorada y las internacionales Heineken y Budweiser.
En las nacionales además de utilizar malta, agua y lúpulo, se le agrega como adjunto jarabe de maíz de alta fructuosa (JMAF). La diferencia entre las 3 radica en la cantidad de lúpulo y de JMAF. En teoría la Santa Fe es la más liviana, seguida por la Córdoba y luego la Schneider. En mi opinión hay algo que falla en esa
afirmación ya que a la Córdoba la sentí muchísimo más aguada que las otras.La Budweiser es la única que lleva como adjunto arroz, el cual está presente en un 30%.
La Heineken es la única Premium, la cual no lleva ningún adjunto adicional.
La producción total de la fábrica es de 400 millones de litros anuales. Actualmente por ser invierno están fabricando un poco menos de 1 millón de litros diarios, para luego dar lugar en el verano a una producción de 1.5 millones de litros al día (la cantidad es estacional, ya que la cerveza no puede ser stockeada).
Luego del pub, pasamos a ver los 2 brutos molinos que utilizan para moler cientos de toneladas diarias de malta. Acto seguido fuimos a la sala de maceración y de hervido del mosto. Allí habían unas megas ollas que impresionaban en su magnitud. Además de las ollas de macerado y hervido, había 2 grandes centrifugadoras que son utilizadas para limpiar el mosto antes de pasarlo a fermentar. Lo más increíble era que todo este proceso es automático y solo era controlado por una persona la cual estaba tranquilamente sentada en una oficina vidriada, rodeado de computadoras.
Habiendo quedado maravillados con este sector bajamos para ver donde preparaban la levadura para ser mezclada con el mosto. De allí pasamos a otra sección que nos quitaría el aliento: los fermentadores.Imagínense el tamaño de estos mega cilindros cónicos de 200.000 litros de capacidad cada uno. Calculo que tendrían unos 15 metros de altura. Hay más de veinte de estos mega fermentadores.
Lo curioso fue ver que los fermentadores para Heineken, estaban en forma horizontal, a diferencia de los demás que estaban parados. La explicación es que la levadura de Heineken trabaja de una forma diferente y no soporta el peso del mosto, si el fermentador estuviese vertical. Por lo que la solución es acostarlos y de esa manera repartir más parejo el peso del mosto para que la levadura pueda trabajar correctamente.
Luego vimos los tanques de maduración, los cuales eran aun más monumentales con capacidad para 500.000 litros. Un dato muy interesante para quienes les interesa un poco más detalles técnicos de la elaboración: el mosto que se envía a fermentar es de una densidad alta. Luego una vez fermentado se diluye con agua super filtrada para bajar la densidad a la deseada y así lograr la cerveza final. De esa manera se ahorran espacio en los fermentadores.Lamentablemente no pudimos ver la linea de envasado, dado que ese día domingo no estaba operando. Será un detalle a ver en la próxima visita.
Como parte final, recorrimos el museo de la cervecería, donde pueden visualizarse muchas fotos y materiales que cuentan la historia de la fábrica. Allí nos enteramos que el primer maestro cervecero se llamaba Otto Schneider, quien al tiempo se peleó con los dueños y decidió abrir su propia fábrica, la cual se convertiría en la que hoy conocemos como Cerveza Schneider.Luego en la década del 80, la fábrica Santa Fe compraría la marca Schneider y la incorporaría así a su producción, produciendo lamentablemente el cierre de la otra fábrica.
Entre las cosas más curiosas se podía ver como la fermentación, hasta no hace mucho tiempo, se realizaba en piletas abiertas. Las ollas de cocción y de maceración eran de cobre y se utilizaban barriles de madera para su envasado.Se terminó la visita y a la salida nos esperaban con una bolsa conteniendo un folleto sobre las marcas elaboradas, una lata de cerveza Santa Fe y una de Schneider. Un muy lindo gesto que coronó una visita fantástica.
GalápagosLogia Cervecera
Amateur Home Brewer
galapagos.logia@gmail.com
Nota: No hay fotos del interior de la fábrica, ya que no se permiten. Solo dejan en el pub y en el museo.
10 comentarios: